Siente lo que es correcto: cuando la verdad de Dios moldea el corazón de un niño.
Los niños no solo necesitan saber, pensar y hacer lo correcto, sino también aprender a sentir lo que es correcto. Este principio nos recuerda que la formación de la nueva generación implica no solo la transmisión de conocimientos, la formación de la mente o la práctica de buenas decisiones, sino que también llega al corazón: a los afectos, los deseos, etc.





