Algunos leen el libro del Apocalipsis con curiosidad superficial e inútil. Sin embargo, esta revelación nos fue dada con nobles propósitos morales y espirituales. No para especular sobre el fin, sino para confirmar el triunfo de Jesús y su iglesia.
La visión del triunfo de Cristo
En Apocalipsis 19:7, Juan tiene una magnífica visión de las bodas del Cordero y su novia. En el contexto judío, el matrimonio se celebraba en cuatro fases: Contrato, Preparación, Procesión y Boda. Considerando este aspecto cultural, la novia de Cristo se encuentra en la fase de preparación. Nuestro Amado ha ido a prepararnos un lugar y regresará para llevarnos, para que estemos con Él.
Cristo y su relación con la Iglesia
En el capítulo 1 del Apocalipsis, Juan tiene una visión del Cristo resucitado en su forma gloriosa. Incluso después de ascender al cielo, Jesús mantiene una estrecha relación con su Esposa. Camina entre las siete iglesias y se comunica con ellas para que permanezcan fieles y se arreglen para la boda.
Las siete iglesias y el patrón de las letras
Las siete iglesias que recibieron estas cartas representan a las demás iglesias de la provincia de Asia y también a la iglesia de Cristo en todos los tiempos y lugares. El mensaje de estas cartas sigue siendo actual y relevante. Su estructura sigue un patrón: Introducción, reconocimiento, reprensión, guía y promesas. Jesús hace una radiografía de la iglesia: sus ojos son como llama de fuego, buscando su bondad, alabando lo que merece alabanza, pero también señalando los errores que deben corregirse.
Diagnóstico de las Iglesias
- Alabanza: Esmirna y Filadelfia
• Alabanza y corrección: Éfeso, Pérgamo, Tiatira y Sardis
• Corrección: Laodicea
Un diagnóstico preciso y temprano puede reducir las consecuencias de la enfermedad y facilitar el tratamiento. Ciertamente, Jesús es el único remedio para los problemas de las iglesias, pero las dosis terapéuticas para cada una son diferentes. Las características de Cristo, presentadas en cada carta, responden a los desafíos específicos de cada iglesia local.
Jesús, el Doctor de la Iglesia
A Juan no se le encomendó escribir una sola carta a las siete iglesias, sino una adaptada a cada contexto. La solución y la estrategia de Dios para una comunidad pueden no funcionar para otra. El diagnóstico debe preceder a la estrategia, ya que un diagnóstico erróneo o la falta de él puede llevarnos al pragmatismo activista. La salud de una iglesia depende de su fidelidad al propósito de Dios.
Obras y resultados
Jesús afirma que conoce las obras de las iglesias. Trabajar es sinónimo de trabajo duro, pero el novio no solo sabe lo que hacemos, sino que ve los resultados. Es posible que una comunidad local se entretenga todo el año con actividades y eventos espectaculares y aun así no agrade a Dios. A la iglesia de Pérgamo, el Novio afirma que conoce dónde viven, en una ciudad consumida por la idolatría. A pesar de ello, espera que su iglesia sea un testimonio fiel en este contexto hostil.
Los criterios de Cristo para la Iglesia
Jesús conoce nuestras obras (contexto interno = fortalezas y debilidades) y también dónde nos encontramos (contexto externo = oportunidades y amenazas). Necesitamos tener una imagen realista de la iglesia, no basada en nuestra propia perspectiva, sino en los criterios de Cristo. Hay iglesias que tienen fama de estar vivas, pero están muertas. Otras parecen pobres, pero son ricas. Por otro lado, hay iglesias tan pobres que solo tienen dinero. En muchos lugares, la iglesia es "una milla de ancho, pero una pulgada de profundidad". No podemos medir la salud solo por el número de bautismos o eventos, sino por la calidad de los discípulos.
Esperanza y promesas
La verdadera salud de la iglesia se evalúa con criterios cualitativos, como la madurez de los discípulos y su semejanza con Cristo. Hay una palabra de esperanza para la iglesia: «El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias». Las promesas a los vencedores apuntan a un futuro glorioso. ¡Seamos iglesias que hacen discípulos!
por Elcimar Fernandes




