¿Cuál es el plan de estudios básico para el discipulado? Descubra ocho fundamentos bíblicos de un plan de estudios básico y progresivo para el discipulado:
1- Teología bíblica: “¿Quién es Dios?”
¿Qué clase de Dios tenemos y qué clase de discípulos debemos ser a la luz de quién es Dios?
2 – Fidelidad bíblica: “¿Quién es el dueño de mi vida?”
El señorío de Cristo es el tema central del Nuevo Testamento. Hace un llamado a la entrega absoluta al señorío absoluto de Jesús en cada área de nuestras vidas.
3 – Identidad bíblica: “¿Quién soy yo?”
La verdadera fidelidad bíblica conduce a la verdadera identidad bíblica. La iglesia tiene una identidad distinta debido a su relación con Jesús.
4 – Propósito bíblico: “¿A qué estoy llamado?”
“Vosotros sois la luz del mundo” nos llama a vivir con sentido de destino. Cuando sabemos quiénes somos y quiénes somos, tenemos mayor claridad de nuestro llamado y propósito fundamental en la vida. La verdadera identidad conduce al verdadero propósito: un gran llamado en Dios.
5 – Valores bíblicos: “¿Qué es de suma importancia en mi vida?”
No podemos conocer verdaderamente nuestros valores a menos que sepamos cuál es nuestro propósito. Una iglesia impulsada por un propósito y bíblicamente se comprometerá con un discipulado centrado en valores.
6 – Prioridades bíblicas: “¿Cuáles son las cosas que debo poner primero?”
La prioridad y el compromiso de vivirlos son un claro reflejo de los verdaderos valores de la vida. Le ayuda a gestionar el tiempo y los recursos de forma inteligente.
7 – Formación bíblica: “¿Cómo puedo continuar?”
Continuar con perseverancia no es fácil. Esto requiere más que sólo pasión, requiere la habilitación de Dios, porque eso es lo que mantiene viva la pasión.
8 – Fundamento bíblico: “¿En qué debo anclar mi vida?”
¡El fundamento correcto en la Palabra nos lleva a cerrar el círculo y regresar a una teología bíblica! Porque la base de toda teología sólida es la Palabra de Dios.
Extractos seleccionados del capítulo 18 del libro Um Tipo Certo de Edmund Chan, Editora Betânia.




