El discipulado no es una tarea, es una elección: un estilo de vida para la familia.
Enero ha sido una invitación para nosotros: no a vivir en modo supervivencia, sino a seguir adelante. La pregunta es: ¿cómo logramos esto como familia, en medio de tantas exigencias? “El discipulado familiar ya no es una tarea para una agenda ya sobrecargada. Es un cambio de mentalidad. Cuando la familia vive solo tratando de 'lidiar con la situación' […]












